Violeta H. de Gainza conversa con Fito Páez

Serie: Puentes hacia la comunicación musical
En este libro, Fito nos sorprende a cada paso. Tal vez sus fans no puedan imaginarlo absolutamente fascinado con la música clásica de Haydn, ni tampoco explicando apasionadamente sus razones para afirmar la decisiva importancia del silencio en la creación
Violeta H. de Gainza conversa con Fito Páez
Sello: Lumen
ISBN: 950-724-716-5
Páginas: 96
Año: 1998
Autor: Violeta Hemsy de Gainza
Disponibilidad: Disponible
Precio: $5.800,00
Cant.:  

Serie: Puentes hacia la comunicación musical Un músico es alguien que no sólo escucha sino que ve, palpa, degusta, siente y comprende todo, casi todo, o al menos lo esencial, desde y a través del sonido. El músico popular no está unido a la música, como a veces se cree, sólo por un sentimiento o una facilidad auditiva. La música, cuidadosamente observada en tanto objeto de conocimiento, le significa un compromiso integral mucho más profundo. Por su peculiar manera de ser, Fito Páez pareciera estar todo el tiempo moviéndose, cambiando de lugar. Por eso sorprende y provoca en quienes lo siguen, además de amor y ternura, una cuota importante de admiración; y, con su accionar, induce a sus fans, de algún modo, a abrirse también en cuanto a sus expectativas musicales. El objetivo principal de estos diálogos informales con Fito Páez se ha cumplido amplia y satisfactoriamente al habernos permitido desplegar ante el lector una serie de aspectos sumamente ricos y esclarecedores en relación con el mundo sonoro interno de uno de los músicos más profundamente enraizados en la mística popular de la actualidad. Fito nos sorprende a cada paso por la versatilidad de sus aficiones musicales así como por la profundidad de sus pensamientos. Transita libremente de un género musical a otro tanto en carácter de escucha como de ejecutante o creador. Tal vez los fans de Fito Páez no puedan imaginarlo absolutamente fascinado con la música de F. J. Haydn, exponiendo con entusiasmo sus opiniones acerca de la "absoluta genialidad" del gran músico del clasicismo, ni tampoco explicando apasionadamente sus razones para afirmar la decisiva importancia del silencio en la creación musical. Todo esto nos confirma, una vez más, a quienes nos preocupamos por tender este tipo de "puentes" hacia la comunicación, que la música es una sola y que no existen límites para la sed esencial de sonido y música, común a la mayoría de los seres humanos.